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Pasos para elegir el colchón o somier perfecto según tus necesidades:

La cama es un espacio al cual debemos prestarle mucha atención, ya que es uno de lugares donde más tiempo pasamos: con suerte las ocho horas de sueño recomendadas, pero también otros momentos por lo general entrañables como leer, meditar, ver una película o llenar a nuestros niños de cosquillas. En ocasiones buscamos bienestar alrededor de muchas otras actividades, y en el camino nos olvidamos de ese momento tan esencial para el descanso, como es el buen dormir y específicamente el colchón.

Te presentamos una guía de preguntas que te va a ayudar a tener una mejor claridad al momento de elegir un colchón.

5 PREGUNTAS CLAVE PARA ELEGIR TU COLCHÓN

1. ¿QUÉ COLCHÓN COMPRAR SEGÚN EL PESO Y ESTATURA?

Las personas corpulentas, necesitan un colchón más firme que les ofrezca un soporte uniforme y evite que el colchón se incline hacia el lugar donde se acomoda el mayor peso. Por el contrario, las personas más ligeras pueden optar por un colchón más flexible o suave, si así lo desean.

En cuanto a las medidas, el colchón debería ser al menos 10 cm más largo que tu altura. En caso de una cama matrimonial, la persona más alta es la que servirá como referencia.

El grosor del colchón debería ser de, al menos, 15 cm para asegurar el confort.

En cuanto al ancho de la cama, lo recomendable sería un ancho de entre 90 y 110 cm, si vas a dormir solo, y de al menos 140 - 160 para camas matrimoniales.

2. ¿DUERMES SOL@ O ACOMPAÑAD@?

Si duermes en pareja, agradecerás un colchón que absorba bien el movimiento, de manera que no te molesten los cambios de postura de la otra persona. Los que mejor lo consiguen son los que cuentan con una proporción de espuma visco-elástica.

3. ¿EN QUÉ POSTURA SUELES DORMIR?

  1. Si duermes boca arriba, te conviene un colchón más bien duro para evitar malas posturas de la columna vertebral, especialmente a nivel cervical (nuca) y lumbar (base de la columna).
  2. Si duermes de lado, necesitarás un colchón de dureza intermedia, que se adapte a la forma de tus caderas y hombros.
  3. Si duermes boca abajo te vendría bien un colchón más bien blando para evitar malas posturas en la zona del cuello y no forzar demasiado la torsión de la columna.

4. ¿TE MUEVES MUCHO?

Las personas que tienden a moverse mucho, necesitan un colchón más bien firme que les permita moverse sin esfuerzo. Sin embargo, algo demasiado duro, tampoco será adecuado, ya que podría provocar molestias al cambiar de postura.

Además, debe ser un colchón que se adapte bastante, puesto que la persona opta por dormir en varias posturas distintas a lo largo de la noche.

En cambio, las personas que no se mueven o lo hacen poco, pueden optar por un material que se regirá principalmente por la postura en la que sueles dormir.

5. ¿ERES FRIOLENTO O TIENES MUCHO CALOR?

La transpirabilidad (ventilación) del colchón viene dada por los materiales que lo componen. Si permiten que pase mejor el aire, el vapor que genera tu cuerpo se disipa más fácilmente, por lo que se acumula menos calor.

Si eres de los que se destapa con frecuencia por las noches o vives en un lugar con veranos calurosos, posiblemente te interesen los colchones con tecnología Coolmax, que son los que ofrecen mayor Transpirabilidad y son más frescos.

Pasos para elegir la base del somier:

  1. La base o bases, en caso de somieres grandes que requieren una base doble, siempre deben abarcar todo el largo y ancho del colchón.
  2. La base puede ser de madera o de metal, y la parte superior que tiene contacto con el colchón puede ser completa o puede estar formada por láminas.
  3. Debes fijarte que cuanto más anchas sean las láminas de la base, menor será el número de las mismas y mayor será la rigidez. Lo ideal es el elegir un modelo que tenga un mayor número de láminas para que estas, se puedan adaptar más fácilmente al peso y la forma del cuerpo.
  4. Si necesitas colocar tu cuerpo en una posición específica para dormir, puedes recurrir a bases articuladas, que cuenten con mecanismos especiales para promover el descanso en diferentes posiciones, por ejemplo, elevando sólo la parte superior del cuerpo o sólo la parte inferior. Estas bases anatómicas o ergonómicas se utilizan con todo tipo de colchón, pero especialmente con aquellos hechos con materiales que memorizan la forma del cuerpo, como es el látex o la espuma visco-elástica.

Con estos consejos puedes elegir sin duda, el somier que mejor se adapte a tus necesidades.

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